24 Sep 2021

FUNDAMENTACIÓN DEL MODELO EDUCATIVO CONSTRUCTIVISTA TECLEMAS

Introducción

Nuestro modelo educativo facilita los procesos de enseñanza y aprendizaje; integra la teoría, la práctica y la vida de la institución al contexto social; potencia en el estudiante la autonomía, la creatividad, las habilidades del pensamiento, la construcción de su propio conocimiento y su compromiso con la sociedad.

El Instituto Superior Tecnológico LEMAS ha adoptado principios de los modelos pedagógicos humanistas y constructivistas que buscan desarrollar las estructuras cognitivas del alumno(a), donde el profesor(a) es facilitador y orientador, pero es el estudiante quien construye su propio proceso de aprendizaje, lo que se da siempre sobre una base conceptual previa que se reorganiza y en un marco referencial sustentados en valores éticos. Estos modelos están centrados en la evolución del conocimiento y hacen énfasis en que el alumno(a) ascienda a niveles superiores en sus habilidades mentales.

Los adelantos más importantes en pedagogía actualmente se relacionan con la comprensión que ahora tenemos de qué es y cómo ocurre el aprendizaje; y la investigación y las teorías más útiles para estas son las que componen hoy, desde una gran complejidad y diversidad, lo que se denomina constructivismo en educación y son las que sustentan nuestro modelo pedagógico. A partir de los trabajos seminales de Piaget
y Vygotsky y una de sus teorías básicas sobre el desarrollo cognoscitivo (Piaget, 1970; Vygotsky, 1978), la teoría constructivista enriquecida ya desde muy diversos puntos de vista (Philips, 1995) y sustentada por gran cantidad de investigaciones (National Research Council, 2000), constituye la más valiosas fuente de decisiones pedagógicas.

El constructivismo no es una teoría educativa ni pedagógica en su base; es un conjunto de concepciones sobre el aprendizaje humano, que nos permite entender que este ocurre permanentemente en las personas en sus medios de socialización y no es un fenómeno exclusivo de la escuela ni de las aulas. Nos ayuda a concebir el conocimiento y el aprendizaje de maneras más identificables con nuestras propias experiencias efectivas de aprendizaje y conocimiento.

Al ayudarnos a entender el aprendizaje , inclusive nuestro propio aprendizaje, de manera más auténtica, el constructivismo puede ayudarnos como maestros, a construir ambientes que favorezcan a nuestro alumnos; ambientes diferentes a los que hemos imaginado o creado, nos obliga también a concentrarnos ya no en lo que nosotros como maestros debemos usar para que aprendan nuestros alumnos ni en lo que debemos “poner a hacer” a los alumnos, siendo nosotros los protagonistas, establecer una mejor relación con otras personas y con una multitud de medios y fuentes que lo apoyan, en un proceso de comprensión paulatina en la acción.

Las concepciones constructivistas pueden llevarnos a la actividad de creación pedagógica que debe convertirse en natural para los maestros y que se base en la de formular y tratar de contestar preguntas implícitas en esas concepciones, que tienen que ver con el verdadero aprendizaje, qué vale la pena aprender y cómo puede proporcionarse a quienes aprenden un apoyo verdaderamente efectivo en el proceso.

Principios que orientan el desarrollo intelectual y el aprendizaje

Los principios pedagógicos que implementará el Instituto Superior Tecnológico LEMAS, son los siguientes: Los tres primeros se refieren exclusivamente al desarrollo de las habilidades del pensamiento y los cinco restantes contemplan ambos aspectos del aprendizaje, el desarrollo de las habilidades y la transferencia de los procesos a la adquisición de nuevos conocimientos.

Los principios son los siguientes:

  1. Pensar es una habilidad que puede desarrollarse. Para ello se requiere diseñar y aplicar procedimientos dirigidos a ampliar y estimular el uso de la mente, desarrollar estructuras que faciliten el procesamiento de la información y propiciar la práctica sistemática, deliberada, consciente y controlada de los procesos hasta lograr una actuación natural, autorregulada y espontánea.
  2. Mediante el desarrollo del pensamiento es posible ampliar, clarificar, organizar o reorganizar la percepción y la experiencia, lograr visiones más claras de los problemas y situaciones, dirigir deliberadamente la atención, regular el uso de la razón y la emoción, desarrollar sistemas y esquemas para procesar información, desarrollar modelos y estilos propios de procesamiento, aprender en forma autónoma, tratar la novedad, supervisar y mejorar la calidad del pensamiento e interactuar satisfactoriamente con el ambiente.
  3. El pensamiento es un proceso propio de cada persona, y está determinado por los ambientes interno y externo que la rodea. Lo anterior lleva a considerar los siguientes aspectos como elementos clave para la formulación de cualquier programa dirigido al desarrollo de las habilidades para pensar:
    a. Gran parte del pensamiento ocurre en la etapa de percepción.
    b. La manera como las personas ven el mundo que les rodea está condicionada por sus experiencias previas, sus conocimientos y sus emociones.
    c. El pensamiento está determinado por la perspectiva particular de cada persona.
    d. El ser humano tiende, en forma natural, a dejarse llevar por sus emociones antes de utilizar la razón para guiar y equilibrar sus pensamientos.
  4. El desarrollo del pensamiento y el aprendizaje son integrales. Contemplan la adquisición de los conocimientos y el logro de las facultades, las disposiciones, las actitudes y los valores requeridos
    por las personas para realizar exitosamente gran variedad de actividades y actuar en diversidad de ambientes y circunstancias. Por ejemplo, utilizar la razón y regular las emociones para evitar polarizaciones; aplicar el pensamiento lógico-crítico, la creatividad, el discernimiento, la intuición y la inventiva para aprender, generar conocimientos, tomar decisiones y resolver problemas; utilizar la lógica, la experiencia y el sentido común para interactuar exitosamente con personas y situaciones en cualquier ámbito y circunstancia. En todas estas situaciones las personas tienen que utilizar una gran variedad de dimensiones del pensar relacionadas con el ambiente, el intelecto, la experiencia, las inteligencias emocional y práctica y los hábitos y el sentido común, para pensar y actuar dentro de un marco de referencia amplio, coherente, válido y equilibrado.
  5. La mente se concibe como un sistema abierto, activo y modificable; susceptible de ser guiado y estimulado para lograr cambios estructurales y funcionales, capaces de producir efectos sobre el desempeño humano.
  6. La persona se concibe como un ente moldeable, capaz de regular su voluntad, de utilizar su independencia intelectual y de hacer el mejor uso de los avances de las ciencias del conocimiento para desarrollar su potencialidad y optimizar su producción intelectual, su capacidad de aprendizaje y su interacción con el ambiente.
  7. El método de los procesos es el más apropiado para desarrollar las habilidades de pensamiento, para aprender y para crear. Los procesos de pensamiento son los componentes activos de la mente y por lo tanto son elementos básicos para construir, organizar y usar los conocimientos. Los eventos de aprendizaje ocurren en dos etapas como sigue: en un primer momento los proceso de pensamiento se transforman en procedimientos, y éstos, mediante ejercitación deliberada, sistemática, voluntaria, gradual, y controlada, dan lugar al desarrollo de las habilidades de pensamiento de la persona; en un segundo momento la persona, aplica estas habilidades para adquirir conocimientos en diferentes disciplinas o ambientes, para transferir los conocimientos adquiridos a nuevos ámbitos, para crear conocimientos y generar productos, para establecer generalizaciones y para desarrollar las actitudes y valores que correspondan.

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